INTEGRAR UNA VENTANA EN TU HABITACIÓN

05 septiembre 2018

El problema surge cuando apenas queda espacio entre la ventana y la pared y, por tanto, las cortinas convencionales no pueden correrse por igual hacia ambos lados. Una solución es confeccionar una única cortina y sujetar a un lado con un alzapaños o atarla en el centro con un lazo decorativo durante el día. Otra alternativa es sustituir la cortina por un estor romano o fruncido, que pueda subirse y bajarse sin dificultad.

UNA ÚNICA VENTANA EN LA ESQUINA DE UNA HABITACIÓN

El problema surge cuando apenas queda espacio entre la ventana y la pared y, por tanto, las cortinas convencionales no pueden correrse por igual hacia ambos lados. Una solución es confeccionar una única cortina y sujetar a un lado con un alzapaños o atarla en el centro con un lazo decorativo durante el día. Otra alternativa es sustituir la cortina por un estor romano o fruncido, que pueda subirse y bajarse sin dificultad.
 
 

DOS VENTANAS CONTIGUAS EN LA ESQUINA DE UNA HABITACIÓN

Cuando dos ventanas coinciden en la esquina de una habitación formando un ángulo recto o un semiángulo, la mejor solución es rodear toda la esquina con el mismo carril.

En cuanto a las cortinas caben varias posibilidades: confeccionar una para cada ventana y mantenerlas descorridas o sujetas con un alzapaños durante el día, asegurando así, una vista sin obstáculos, a la vez que permite la máxima entrada de luz. Si se prefiere, también puede vestirse cada ventana con dos cortinas y, durante el día, recoger las dos más próximas a la esquina con un alzapaños y mantener las otras dos descorridas en los extremos opuestos.

Para acentuar la unidad de las ventanas y, al mismo, ocultar el riel, lo más recomendable es instalar una galería o un bandó que rodee la totalidad de la esquina. Las colgaduras más apropiadas para ventanas pequeñas con alféizar son, sin duda, los estores lisos o fruncidos.
 


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